La Olla del Chocolate
La Olla del Chocolate es una churrería tradicional en Madrid que destaca por su ambiente acogedor y su propuesta clásica. Con un chocolate espeso y sabroso, acompañado de churros crujientes, ofrece una experiencia auténtica, ideal para disfrutar en cualquier época del año.
El local, frecuentado por vecinos y visitantes, combina precios asequibles con un servicio cercano, aunque en ocasiones puede variar en atención. Un rincón con encanto para quienes buscan sabores tradicionales en un entorno sencillo.
Características y servicios de La Olla del Chocolate
- A domicilio
- Para llevar
- Comer allí
- Buenos postres
- Acceso para sillas de ruedas
- Aseo adaptado para sillas de ruedas
- Aseos
- Aseos unisex
- Amigable con la comunidad LGBTQ+
- Espacio seguro para personas transgénero
- Pagos con móvil vía NFC
- Tarjetas de crédito
- Tarjetas de débito
La Olla del Chocolate está en la posición 19 sobre 179 de churrerías en Madrid
Comentarios de clientes
La Olla del Chocolate tiene una valoración de 4.3 sobre 5 basada en más de 1812 opiniones en Google
CHORREAN ACEITE. Compré 7 churros para llevar. Cuando llegué a casa, la bolsa estaba empapada en aceite (sólo hace falta ver la fotos) y obviamente, los churros eran completamente grasientos. Una vez a la semana los compro en otro sitio y cuando llegan, la bolsa está completamente seca igual que los churros. Así que NO, no me pueden decir que los churros tienen SIEMPRE mucho aceite. Porque no es así. Depende de si se hacen bien, o NO.
Una chocolatería de las de barrio, de las de siempre, en plena General Ricardos, todo un nombre con sabor a Madrid. Chocolate muy rico, local acogedor que invita a quedarse y un servicio cercano y amable, de los que te hacen sentir de maravilla. Un sitio auténtico, perfecto en invierno y en Navidad, para entrar en calor y disfrutar del Madrid más cotidiano.
En esta cafetería probé el chocolate con churros y me sorprendió gratamente. Los churros estaban crujientes por fuera y tiernos por dentro, mientras que el chocolate era espeso y dulce en su punto. Disfruté mucho la combinación y sin duda volvería por un desayuno tan delicioso y reconfortante.
Resulta que voy a pagar en caja mi desayuno (18,80€) y tengo un problema con un cambio de saldo de tarjeta a tarjeta, algo muy común, el camarero que me está atendiendo en caja me intenta cobrar dos veces y me suelta un "no me haga perder mi tiempo, tengo cosas que hacer" y me dice que lo estoy reteniendo en la caja cuando simplemente soy un cliente que estaba teniendo un pequeño problema con mis tarjetas por un cambio de saldo y se lo comenté tranquilamente. Pero las palabras no dicen nada, lo dijo con una actitud menos que profesional, barriobajera como si estuviéramos comprándole churros en la casa de su tía abuela o como si me conociera de toda la vida. Con agobio y cero profesionalidad creo que esta no es la identidad de la churrería más querida del barrio. Y aunque quizá pueda ser entendible porque me intento cobrar dos veces, lo que hizo fue usar la situación para soltar su veneno y no mostrar una atención al cliente indicada. Al siguiente pago la operación fue efectiva, es decir no estuve ni 3 minutos parado en la caja solucionando el problema, que además fue inesperado para mí como cliente. Espero que tu jefe lea esto y te dé un toque de atención por lo que hiciste, que sabes perfectamente que te equivocaste con el tono y con la situación. Aprende sobre servicio al cliente si tanto sabes hablar.
Lleno hasta la bandera. Nos llamó la atención la cantidad de gente que había en esta churrería, gente de todas las edades, y eso nunca suele ser un mal presagio. Paramos a tomar un chocolate con churros para merendar, estuvimos en la planta de arriba. Tienen churros y porras, con precios individuales, chocolate con azúcar o sin azúcar (también chocolate blanco) y algunos dulces. Yo pedí una palmera de chocolate, por ejemplo. Buen tamaño de las porras y todo bastante rico, la verdad. Precios correctos. Fuera del establecimiento tienen un mostrador en el que puedes hacer tu pedido para llevar, y así no tienes que esperar la cola del interior de la cafetería. Ves también cómo hacen los churros y las porras en directo, es curioso. Fue una buena elección.
Una auténtica vergüenza. Hoy fui con una amiga a este sitio a las 14:00 h a tomar un café, y lo que iba a ser un momento tranquilo se convirtió en una experiencia indignante. Las dos personas que nos atendieron fueron increíblemente bordes, con una actitud pésima desde el primer momento. Pero lo peor vino cuando mi amiga, después de tomarse el café y el zumo, necesitó ir al baño con urgencia. ¿Y qué pasó? Que le dijeron que no podía usarlo porque "lo estaban limpiando". ¿Perdón? ¿Limpiar el baño a las dos de la tarde, en plena hora de servicio, y encima no dejar pasar a una clienta que lo necesita con urgencia? Esperamos más de media hora y aún así no la dejaron entrar. ¿Qué clase de trato es ese? Para colmo, el local estaba sucio. ¿Limpiando el baño? Pues no se notaba. Entre la mala educación del personal, la falta de empatía y la suciedad, este sitio es un desastre. No lo recomiendo en absoluto. Hay muchos bares en Madrid donde te tratan con respeto y tienen un mínimo de higiene. Este no es uno de ellos. Adjunto ticket para que veáis que no es mentira ni estoy difamando nada.
El trato al cliente es intolerable. Estábamos merendando cuando una de las camareras me falto al respeto, llamándome grosera porque no quise levantarme mientras comía para que pasaran nuevos clientes. Esta situación se deriva de la falta de espacio en sala y del hacinamiento en horas punta. El cliente no tiene la culpa de que piensen sólo en generar ingresos y no en la experiencia de personas que como yo llevan años consumiendo en este local. No volveré jamás.
Información de La Olla del Chocolate
Dirección
La Olla del Chocolate se encuentra en Calle del Gral. Ricardos, 163, Carabanchel, 28025 Madrid
Horario de atención
Lunes: 06:00–21:45
Martes: 06:00–21:45
Miércoles: 06:00–21:45
Jueves: 06:00–21:45
Viernes: 06:00–21:45
Sábado: 06:30–21:45
Domingo: 06:30–21:45
